Palabra de traidora
miércoles, 7 de marzo de 2012
viernes, 24 de febrero de 2012
Qué difícil es hablar el español
Este vídeo lleva un par de días en Youtube y es tremendo. Los dos chicos tienen más razón que un santo. XD
jueves, 16 de febrero de 2012
Milonga del corrector
Este es el título con el que Mauro Cadove ha bautizado un artículo suyo publicado en Rinconete. Muchos lo leeríais en su día, al igual que yo. Hoy he vuelto a leerlo y no puedo dejar de pensar una vez más que me encanta.
Es un buen artículo porque los que conocemos el mundo del que está hablando, nos sentimos identificados y sabemos cuánta verdad encierran sus palabras. Al mismo tiempo, es una buena forma de dar a conocer el trabajo de corrector para los ajenos, tanto en lo relativo a su existencia como a la dificultad de su tarea.
El texto se publicó en dos partes; estos son los enlaces:
Milonga del corrector (1)
Milonga del corrector (y 2)
Es un buen artículo porque los que conocemos el mundo del que está hablando, nos sentimos identificados y sabemos cuánta verdad encierran sus palabras. Al mismo tiempo, es una buena forma de dar a conocer el trabajo de corrector para los ajenos, tanto en lo relativo a su existencia como a la dificultad de su tarea.
El texto se publicó en dos partes; estos son los enlaces:
Milonga del corrector (1)
Milonga del corrector (y 2)
domingo, 12 de febrero de 2012
Micmacs (I)
Anoche vi una película que me sorprendió mucho: Micmacs, la última película de Jean-Pierre Jeunet.
La historia es divertida y no tienes muy claro adónde irá a parar todo; los personajes, como suele ser habitual en su obra, son originales; pero lo que más me llamó la atención fueron las formas de hablar, los juegos de palabras y algunos otros aspectos lingüísticos.
Debido a la compañía, la vi en castellano, sin embargo me he impuesto como tarea ineludible verla en versión original. Y es que según la estaba viendo no podía dejar de pensar en el proceso de traducción y doblaje. Tengo la impresión de que ha debido de haber un gran número de adaptaciones y, la verdad, sin haber visto la película en francés, el resultado es convincente.
El doblaje se ha realizado en los estudios Tadutec, pero no he podido averiguar mucho más. Si alguien tiene más datos, me encantaría conocerlos.
Y cuando haya visto Micmacs à tire-larigot ya comentaré mis impresiones. Mientras tanto, os deseo un feliz visionado ;)
La historia es divertida y no tienes muy claro adónde irá a parar todo; los personajes, como suele ser habitual en su obra, son originales; pero lo que más me llamó la atención fueron las formas de hablar, los juegos de palabras y algunos otros aspectos lingüísticos.
Debido a la compañía, la vi en castellano, sin embargo me he impuesto como tarea ineludible verla en versión original. Y es que según la estaba viendo no podía dejar de pensar en el proceso de traducción y doblaje. Tengo la impresión de que ha debido de haber un gran número de adaptaciones y, la verdad, sin haber visto la película en francés, el resultado es convincente.
El doblaje se ha realizado en los estudios Tadutec, pero no he podido averiguar mucho más. Si alguien tiene más datos, me encantaría conocerlos.
Y cuando haya visto Micmacs à tire-larigot ya comentaré mis impresiones. Mientras tanto, os deseo un feliz visionado ;)
sábado, 4 de febrero de 2012
De pronombres
Hay que ver cómo me cuesta actualizar el blog. Creo que paso tanto tiempo leyendo los de los demás que me fundo el tiempo y las ideas. Sin embargo, hoy la nieve ha decidido instalarse en las calles y eso ha dado pie a que me siente en mi sofá con una manta, una infusión y el portátil calentito encima de las piernas.
La presente entrada es la respuesta a una consulta que hice a través del servicio de la RAE.
Normalmente no tengo problemas con el uso de los pronombres, pero de vez en cuando surge alguna pequeña duda. La del otro día fue si era correcto decir se LA oye gritar o había que decir se LE oye gritar.
Está claro que si hablamos de que a nuestra vecina la oímos a través de las paredes de papel, la forma correcta es se la oye, pero la duda me asaltó al añadirle gritar. Empecé a preguntarme si gritar podía cumplir la misma función de complemento que, por ejemplo, la mano en la frase se LE ve la mano.
Esta es la respuesta de la RAE:
La presente entrada es la respuesta a una consulta que hice a través del servicio de la RAE.
Normalmente no tengo problemas con el uso de los pronombres, pero de vez en cuando surge alguna pequeña duda. La del otro día fue si era correcto decir se LA oye gritar o había que decir se LE oye gritar.
Está claro que si hablamos de que a nuestra vecina la oímos a través de las paredes de papel, la forma correcta es se la oye, pero la duda me asaltó al añadirle gritar. Empecé a preguntarme si gritar podía cumplir la misma función de complemento que, por ejemplo, la mano en la frase se LE ve la mano.
Esta es la respuesta de la RAE:
Es habitual que en las oraciones impersonales con se el complemento directo, especialmente cuando es masculino, se exprese con las formas de dativo y no con las de acusativo, como correspondería a la función desempeñada: Se le considera el mejor actor de su tiempo; Se les vio merodeando por la zona. Parece demostrado que este tipo de oraciones se construían originariamente en castellano con pronombres de dativo. El uso de le(s) se ha mantenido mayoritariamente, tanto en España como en gran parte de América, cuando el complemento directo es masculino: «A su bisabuelo hoy no le hubieran permitido vivir como vivió: se le consideraría como un ejemplo de inmoralidad» (TBallester Filomeno [Esp. 1988]); «Se le vio [al niño] algunas veces contento» (VLlosa Tía [Perú 1977]); «Se le obligó a aceptar el régimen de encomienda» (FuentesCeremonias [Méx. 1989]); «En los puertos y rincones del Caribe se le conoció siempre como Wito» (Mutis Ilona [Col. 1988]); «Al rey se le veía poco» (UPietri Visita [Ven. 1990]); sin embargo, cuando el complemento directo es femenino, lo normal es usar la(s): «Se la veía muy contenta» (VLlosa Tía [Perú 1977]); aunque no faltan ejemplos de le(s): «Tan enamorada se le observaba, tan desencajadamente arrebolada se le veía» (Vergés Cenizas [R. Dom. 1980]). Se trata, pues, de un caso especial en el que se emplean desde los orígenes las formas de dativo en función de complemento directo. No obstante, muchos hablantes, conscientes de que la función que cumple el pronombre en ese tipo de oraciones es la de complemento directo, emplean en estos casos los pronombres de acusativo, uso generalizado en los países del Cono Sur: «Selo veía zigzaguear entre los autos» (Cortázar Reunión [Arg. 1983]); «¡No se lo puede andar molestando por trivialidades!»(Magnabosco Santito [Ur. 1990]); «Nunca se lo vio ladrar ni gruñir» (Allende Casa [Chile 1982]).
Por tanto, en el caso concreto que usted somete a nuestra consideración, lo normal es emplear el femenino la:
Se la oye hablar.
lunes, 7 de noviembre de 2011
La eterna disputa de las variantes del español
Acabo de leer una noticia en la que se dice que han echado a una profesora de español de la Universidad de Pittsburg por hablar la variante peninsular. Al parecer, a la directora del departamento y a los demás profesores, todos hispanoamericanos, no les gustaba su acento.
El español es lengua oficial en 21 países y se habla en muchos más, siendo Estados Unidos el país con mayor número de hispanohablantes. 19 países se extienden por el continente americano, España se encuentra en Europa y Guinea Ecuatorial en África. La amplia extensión geográfica hace imposible que todos hablemos igual. Ahora bien, ¿debería ser esto un problema?
España es un territorio de unos 500.000 km2, y es innegable que un vasco, un madrileño, un andaluz y un canario no hablan de la misma forma, y no solo porque posean acentos distintos, sino porque también usan palabras y expresiones regionales propias. A veces incluso se dan situaciones en las que no se entienden entre ellos. Sin embargo, a nadie le da por pensar que hablamos lenguas distintas. Todos hablamos español (o castellano, pero esta es otra disputa). De la misma forma, no se expresan igual en México, Cuba o Argentina, pero todos hablan español. Si en un colegio madrileño no le niegan el puesto a un profesor extremeño por su acento, ¿por qué se le quiere negar a esta profesora por hablar español de España?
En la enseñanza del español como lengua extranjera o segunda lengua, cada profesor enseña la variante que conoce, con apuntes a las demás variantes, sin ningún tipo de perjuicio para el aprendiente; la RAE trabaja en colaboración con las demás academias; el examen oficial del Instituto Cervantes lo puede aprobar cualquier persona independientemente de que haya estudiado en un país o en otro, de modo que no hay nada que justifique la decisión tomada en la Universidad de Pittsburg si no es la preferencia personal.
Evidentemente todos nos sentimos más cómodos con la lengua que manejamos habitualmente que con cualquier otra, y lo mismo pasa con los acentos. Lo reconozco, prefiero ver una película doblada en España que en Hispanoamérica. De la misma manera que los hispanoamericanos prefieren ver películas dobladas por ellos. No hay más que entrar en una página de descargas de películas donde se codeen las diferentes variantes para poder leer comentarios de ambas partes, muchos de ellos poco agradables. Esto último no tiene ninguna razón de ser. Puesto que estamos refiriéndonos al ámbito personal, que cada cual elija lo que más le guste y listo, de la misma forma que yo me compro una camiseta negra y mi amiga una rosa.
Ahora bien, en un entorno profesional se debería juzgar al docente simple y llanamente por su capacidad para la enseñanza.
Me gustaría apuntar que un caso diferente es cuando un alumno necesita aprender una determinada variante. Ahí está justificado que el profesor sea nativo de esa variante. Del mismo modo, si una empresa quiere realizar, por ejemplo, una campaña publicitaria para un determinado país, necesitará contar con trabajadores que hablen según esa variante, no por nada se realizan traducciones de español latino a español peninsular y viceversa.
No conozco muy bien el caso del inglés, pero en los países de habla francesa la francophonie (francofonía), entendida no solo como el uso de la lengua sino como la lengua como expresión de diversidad, es un aspecto fundamental en el estudio de la lengua, tiene una parte importante en los exámenes oficiales y es, en fin, motivo de orgullo, como bien se indica en la página de la Organización Internacional de la Francofonía:
[...] se ilustra toda la vitalidad y riqueza de la Francofonía mediante la diversidad de sus culturas y la pluralidad de los acentos de la lengua francesa y de sus lenguas asociadas.
Me da pena pensar que los hispanohablantes podamos tener más prejuicios lingüísticos...
El español es lengua oficial en 21 países y se habla en muchos más, siendo Estados Unidos el país con mayor número de hispanohablantes. 19 países se extienden por el continente americano, España se encuentra en Europa y Guinea Ecuatorial en África. La amplia extensión geográfica hace imposible que todos hablemos igual. Ahora bien, ¿debería ser esto un problema?
España es un territorio de unos 500.000 km2, y es innegable que un vasco, un madrileño, un andaluz y un canario no hablan de la misma forma, y no solo porque posean acentos distintos, sino porque también usan palabras y expresiones regionales propias. A veces incluso se dan situaciones en las que no se entienden entre ellos. Sin embargo, a nadie le da por pensar que hablamos lenguas distintas. Todos hablamos español (o castellano, pero esta es otra disputa). De la misma forma, no se expresan igual en México, Cuba o Argentina, pero todos hablan español. Si en un colegio madrileño no le niegan el puesto a un profesor extremeño por su acento, ¿por qué se le quiere negar a esta profesora por hablar español de España?
En la enseñanza del español como lengua extranjera o segunda lengua, cada profesor enseña la variante que conoce, con apuntes a las demás variantes, sin ningún tipo de perjuicio para el aprendiente; la RAE trabaja en colaboración con las demás academias; el examen oficial del Instituto Cervantes lo puede aprobar cualquier persona independientemente de que haya estudiado en un país o en otro, de modo que no hay nada que justifique la decisión tomada en la Universidad de Pittsburg si no es la preferencia personal.
Evidentemente todos nos sentimos más cómodos con la lengua que manejamos habitualmente que con cualquier otra, y lo mismo pasa con los acentos. Lo reconozco, prefiero ver una película doblada en España que en Hispanoamérica. De la misma manera que los hispanoamericanos prefieren ver películas dobladas por ellos. No hay más que entrar en una página de descargas de películas donde se codeen las diferentes variantes para poder leer comentarios de ambas partes, muchos de ellos poco agradables. Esto último no tiene ninguna razón de ser. Puesto que estamos refiriéndonos al ámbito personal, que cada cual elija lo que más le guste y listo, de la misma forma que yo me compro una camiseta negra y mi amiga una rosa.
Ahora bien, en un entorno profesional se debería juzgar al docente simple y llanamente por su capacidad para la enseñanza.
Me gustaría apuntar que un caso diferente es cuando un alumno necesita aprender una determinada variante. Ahí está justificado que el profesor sea nativo de esa variante. Del mismo modo, si una empresa quiere realizar, por ejemplo, una campaña publicitaria para un determinado país, necesitará contar con trabajadores que hablen según esa variante, no por nada se realizan traducciones de español latino a español peninsular y viceversa.
No conozco muy bien el caso del inglés, pero en los países de habla francesa la francophonie (francofonía), entendida no solo como el uso de la lengua sino como la lengua como expresión de diversidad, es un aspecto fundamental en el estudio de la lengua, tiene una parte importante en los exámenes oficiales y es, en fin, motivo de orgullo, como bien se indica en la página de la Organización Internacional de la Francofonía:
[...] se ilustra toda la vitalidad y riqueza de la Francofonía mediante la diversidad de sus culturas y la pluralidad de los acentos de la lengua francesa y de sus lenguas asociadas.
Me da pena pensar que los hispanohablantes podamos tener más prejuicios lingüísticos...
jueves, 3 de noviembre de 2011
Indiferencia ante la corrección.
Últimamente no hago más que indignarme ante la ausencia de corrección con la que me topo en diferentes ámbitos. No es nada nuevo que no todo el mundo se toma su trabajo por igual, poniéndole cada cual el empeño que considera necesario, ya sea en función del tiempo invertido, del coste o del interés. Sé que muchas veces trabajamos contra reloj, pero en este artículo de lo que trato es del poco interés puesto y de la poca importancia dada a la corrección.
La prensa escrita (especialmente la edición digital) es un buen ejemplo. ¿Cuántos lectores se quejan de las faltas de ortografía, del uso incorrecto de palabras, de la mala redacción? Según Fundéu, muchos. Muchas veces el problema se solucionaría simplemente pasando el corrector ortográfico, un paso de lo más sencillo que no lleva demasiado tiempo. Ahora bien, tengo la impresión de que muchas veces este mismo corrector automático es fuente de errores, pues, por ejemplo, en poco tiempo he leído dos veces "corresponsables de guerra" donde debería decir "corresponsales de guerra". Creo que el siguiente ejemplo es esclarecedor sobre las implicaciones de la diferencia semántica:
Segovia reúne a candidatas al Nobel, artistas, escritoras, activistas, filósofas, periodistas y corresponsables de guerra en "Mujeres. I Encuentro de Mujeres que transforman el mundo".*
Los subtítulos de películas también pueden contener grandes horrores. En los fansubs podemos encontrar de todo, ya que, al no ser profesionales, muchas veces usan traductores automáticos y cometen errores de ortografía. Pero, como hemos dicho, son aficionados que quieren hacer que más gente comprenda determinadas películas, no cobran por ello y no tienen que responder ante ningún jefe, cliente o usuario final. No es lo mismo cuando yo voy al cine, pago mi entrada y tengo que leer cosas como "cogédlos". Así, con tilde.
¿Dónde están los correctores en estos medios? Seré justa y diré que en los subtítulos es menos habitual la presencia de faltas de ortografía, sin embargo en lo tocante a la prensa e internet es desesperante. El 27 de octubre se celebraba el día del corrector y, para mi sorpresa, los medios de comunicación dieron la noticia. Yo no soy muy fan de los día de, pero si esto sirve para que la gente sepa que existimos y durante un momento se pare a pensar en la importancia de la lengua, ya se habrá conseguido mucho. ¿Quién sabe? A lo mejor hasta empieza a exigir mayor rigurosidad y las empresas empiezan a considerar la necesidad real de producir textos de calidad.
El tercer caso que quiero comentar difiere de los anteriores. Se trata de los errores cometidos por el profesorado de ELE.
El otro día tuve que escuchar durante unos diez minutos una clase de español para extranjeros impartida en una empresa y casi me caí del susto al escuchar de boca del docente lo que sigue:
La palabra "paraguas" se escribe con diéresis (paragüas); es la única palabra, junto con "pingüino", que se escribe así en español.
[...]
El antónimo de "inspirar" es "expirar".
Aprender bien una lengua es harto difícil, pero el docente debe hacer todo lo necesario por mejorar sus conocimientos de forma que todas las explicaciones dadas al alumno sean correctas. Y en caso de duda, reconocer humildemente que no lo sabe, documentarse y finalmente dar la explicación conveniente. Es inconcebible que demos a nuestros estudiantes informaciones erróneas que ellos van a asumir como correctas.
Me ha quedado una entrada poco unida, pido perdón a los correctores de estilo ;) Lo que espero es que el mensaje quede claro: por favor, tomémonos la lengua un poquito más en serio y cuidémosla como se merece.
*FUENTE: www.fepaio.org
La prensa escrita (especialmente la edición digital) es un buen ejemplo. ¿Cuántos lectores se quejan de las faltas de ortografía, del uso incorrecto de palabras, de la mala redacción? Según Fundéu, muchos. Muchas veces el problema se solucionaría simplemente pasando el corrector ortográfico, un paso de lo más sencillo que no lleva demasiado tiempo. Ahora bien, tengo la impresión de que muchas veces este mismo corrector automático es fuente de errores, pues, por ejemplo, en poco tiempo he leído dos veces "corresponsables de guerra" donde debería decir "corresponsales de guerra". Creo que el siguiente ejemplo es esclarecedor sobre las implicaciones de la diferencia semántica:
Segovia reúne a candidatas al Nobel, artistas, escritoras, activistas, filósofas, periodistas y corresponsables de guerra en "Mujeres. I Encuentro de Mujeres que transforman el mundo".*
Los subtítulos de películas también pueden contener grandes horrores. En los fansubs podemos encontrar de todo, ya que, al no ser profesionales, muchas veces usan traductores automáticos y cometen errores de ortografía. Pero, como hemos dicho, son aficionados que quieren hacer que más gente comprenda determinadas películas, no cobran por ello y no tienen que responder ante ningún jefe, cliente o usuario final. No es lo mismo cuando yo voy al cine, pago mi entrada y tengo que leer cosas como "cogédlos". Así, con tilde.
¿Dónde están los correctores en estos medios? Seré justa y diré que en los subtítulos es menos habitual la presencia de faltas de ortografía, sin embargo en lo tocante a la prensa e internet es desesperante. El 27 de octubre se celebraba el día del corrector y, para mi sorpresa, los medios de comunicación dieron la noticia. Yo no soy muy fan de los día de, pero si esto sirve para que la gente sepa que existimos y durante un momento se pare a pensar en la importancia de la lengua, ya se habrá conseguido mucho. ¿Quién sabe? A lo mejor hasta empieza a exigir mayor rigurosidad y las empresas empiezan a considerar la necesidad real de producir textos de calidad.
El tercer caso que quiero comentar difiere de los anteriores. Se trata de los errores cometidos por el profesorado de ELE.
El otro día tuve que escuchar durante unos diez minutos una clase de español para extranjeros impartida en una empresa y casi me caí del susto al escuchar de boca del docente lo que sigue:
La palabra "paraguas" se escribe con diéresis (paragüas); es la única palabra, junto con "pingüino", que se escribe así en español.
[...]
El antónimo de "inspirar" es "expirar".
Aprender bien una lengua es harto difícil, pero el docente debe hacer todo lo necesario por mejorar sus conocimientos de forma que todas las explicaciones dadas al alumno sean correctas. Y en caso de duda, reconocer humildemente que no lo sabe, documentarse y finalmente dar la explicación conveniente. Es inconcebible que demos a nuestros estudiantes informaciones erróneas que ellos van a asumir como correctas.
Me ha quedado una entrada poco unida, pido perdón a los correctores de estilo ;) Lo que espero es que el mensaje quede claro: por favor, tomémonos la lengua un poquito más en serio y cuidémosla como se merece.
*FUENTE: www.fepaio.org
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
